Existe un movimiento, autodenominado ‘decrecionista’, que considera que si la humanidad continúa desarrollándose tecnológicamente, acabará inevitablemente colapsando, consumiendo más recursos de los que la Tierra puede generar y dando fin a nuestro estilo de vida tal y como lo conocemos. La explicación, grosso modo, viene argumentada a través de la siguiente lógica: solo se puede continuar con este desarrollo tecnológico a costa de un modelo económico lesivo con la naturaleza, auténtica garante de nuestra existencia. Así las cosas, el movimiento decrecionista aboga, no solo por parar el desarrollo tecnológico, sino incluso retroceder varias décadas atrás.
Huelga decir que esta tesis ha sido ampliamente cuestionada, señalando que, precisamente el desarrollo científico y tecnológico puede llevarnos a la obtención de energía y recursos limpios que ayuden al progreso de la humanidad. Porque, lo que algunas voces cuestionan, en realidad, no es el crecimiento en sí, sino la forma en la que se crece. No es lo mismo crecer consumiendo energía renovable, que no renovable, o crecer produciendo armas o hacerlo produciendo medicamentos que curan el cáncer.
Y es que de salud va la cosa. La esperanza de vida mundial ha crecido cinco años desde el año 2000, siendo el continente africano el que mayor aumento ha experimentado (9,4 años, hasta alcanzar los 60 años). La pregunta es (preguntas en realidad) ¿cuánto de esto es gracias al desarrollo científico y tecnológico? ¿Tendrá esto peores consecuencias en el futuro? Y sobre todo, ¿a cuánto estaría dispuesto a renunciar la humanidad, si es que de verdad hubiera que renunciar a algo?
Os dejamos unas cuantas noticias para que saquéis vuestras propias conclusiones:
Redes Sociales
- La desconexión en vacaciones es necesaria, por eso WhatsApp está investigando la forma de “pausar” las conversaciones a través de su ‘modo vacaciones’.
Tecnología
- Un grupo de más de 200 astrónomos ha conseguido la primera fotografía jamás tomada de un agujero negro, a más de 55 millones de años luz de distancia de la Tierra.
- La Universidad de Berkeley desarrolla un robot “barato” que realiza todo tipo de tareas cotidianas del hogar. Su nombre es Blue, y es básicamente un palo con dos brazos.
IA
- Sí, la Inteligencia Artificial, el IoT y la robotización está afectando a la forma en la que los seres humanos se relacionan, también sexualmente.
- Deepmind, la inteligencia artificial desarrollada por Google, es incapaz de solucionar una operación básica de matemáticas.
Consumer
- Según Bloomberg, un equipo de trabajadores de Amazon está escuchando las conversaciones que sus clientes mantienen con Alexa.
- A partir de ahora, los usuarios de Android pueden usar su teléfono como llave de autenticación de dos factores, un método bastante efectivo para proteger el acceso a nuestras cuentas.
- Aquí encontrarás una guía rápida para limpiar tus Air Pods de Apple sin estropearlos.
IoT
- Para el año 2050, aproximadamente el 70% de la población mundial vivirá en ciudades, y así es cómo el IoT ayudará a controlar esta situación.
- Apple Watch aún no ha desarrollado todo su potencial, pero sus estudios de monitorización de la salud ya ha arrojado resultados interesantes en 6 estudios diferentes.
Telecom
- En el cantón de Ginebra han votado una moratoria para que la puesta en circulación del 5G se retrase hasta que la OMS confirme que es segura.
Blockchain
- El Departamento de Energía de los EE. UU. está explorando la tecnología blockchain como una línea de defensa contra los ataques cibernéticos en las centrales eléctricas.
- Un alto ejecutivo de la empresa de software, Oracle, asegura que en los próximos 3 años el 50% de las empresas del mundo utilizará tecnología blockchain.
Fintech
- La compañía Coinbase lanza su propia tarjeta de débito para pagar en Bitcoin y otras criptomonedas en cualquier lugar.
eHealth
- Crean un parche weareable capaz de medir tu nivel de glucosa a través del sudor. El dispositivo envía la información a tu SmartPhone sin necesidad de cables.
- El dolor crónico puede empujar a la adicción a opiáceos a muchas personas que lo padecen. Para luchar contra esto, diferentes empresas tecnológicas de EE. UU. están desarrollando wearables que mitigan el dolor.